Los oscenses, fieles a sus tradiciones y abiertos a nuevas formas de diversión, celebran sus fiestas en cada lugar llenos de alborozo y felicidad.
Aínsa celebra el domingo más próximo al 14 de septiembre, La Morisma, conmemorando la aparición de la Santa Cruz sobre el árbol, como se aprecia en el escudo de Aragón.
Ansó el último domingo del mes de agosto se convierte en el museo viviente de su traje típico. La festividad de la Exaltación del traje, se inicia con un desfile al mediodía, seguido de una misa y del pasacalles por el pueblo, en el que todos disfrutan contemplando la exótica belleza del traje tradicional ansotano.
Los carnavales de Bielsa llaman poderosamente la atención por ser un fenómenoantropológico de gran vivencia popular y de simbolismo ya que su origen se pierde en el tiempo.
Las Fiestas Mayores de Buesa el 31 de agosto son en honor de San Ramón Nonato; y el domingo más próximo al 14 de septiembre tiene lugar La Mojiganaga en Graus, una esperpéntica comparsa recorre las calles de la ciudad y termina su actuación en la plaza Mayor, con una representación dramática popular a cargo de los habitantes.
Ibieca con la fiesta en honor de Nuestra Señora de Foces (Virgen de Foces), ofrece un amplia oferta cultural, pero lo más destacable es la Romería a la Ermita de Foces en la que se celebra una misa cantada desde la iglesia parroquial de San Clemente.
Jaca lleva a cabo a finales del mes de julio y principios de agosto, el Festival Folclórico de los Pirineos. Una fiesta de interés turístico en la que intervienen grupos de todo el mundo, exhibiendo sus bailes y tradiciones en el Palacio de Congresos de la ciudad.
La Romería de Santa Osaria en Yebra de Basa recuerda la huida de la mártir hasta donde se alza la ermita. Los romeros salen la madrugada del 25 de junio, llevando su cráneo en un busto de plata del s. XV y trepan al monte haciendo paradas y dances, a lo largo de la bonita ruta de santuarios rupestres.
Y finalizamos este paseo por las celebraciones más populares con la Fiesta del patrón de la ciudad de Huesca, San Lorenzo. Se celebran del 9 al 15 de agosto, y según cuenta la leyenda: ‘nació en la ciudad y fue diácono de Sixto II, encargándosele la custodia de los bienes de la iglesia. Cuando se le indicó que entregase al emperador Valeriano, aquellos bienes que tenía en custodia, presentó al emperador todos los huérfanos, viudas e indigentes que estaban a su cuidado, ya que aquellos otros bienes los había repartido entre los pobres. Fue la razón por la que lo martirizaron, sufriendo terribles azotes, heridas con puntas de hierro,… para finalmente ser asado vivo en una parrilla".
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